¡Es hora de plantar iglesias de paz!

La primera cumbre nacional, Enviados 2016, reúne a un grupo diverso de practicantes para darse mutua inspiración y aliento.

[English]

Por Danielle Klotz

Olak Sunuwar, de Chicago, Illinois (segundo de la izquierda) y Matthew Pritchard, de Pittsburgh, Pensilvania (segundo de la derecha), responden a lo que compartió la presidente de AMBS, Sara Wenger Shenk, en un panel de debate guiado por David Boshart, ministro de la Conferencia de Central Plains. (Foto de Ken Gingerich, de la Iglesia Menonita de EE. UU.)
Olak Sunuwar, de Chicago, Illinois (segundo de la izquierda), y Matthew P., de Pittsburgh, Pensilvania (segundo de la derecha), responden a lo que compartió la presidente de AMBS, Sara Wenger Shenk, en un panel de debate guiado por David Boshart, ministro de la Conferencia de Central Plains. (Foto de Ken Gingerich, de la Iglesia Menonita de EE. UU.)

NUEVA ORLEANS, Luisiana (Red Menonita de Misión/Iglesia Menonita de EE. UU.) — La inspiración a la valentía y la obediencia fiel al llamado de Dios fluyó continuamente durante la primera cumbre nacional de plantación de iglesias, realizada entre el 31 de marzo y el 2 de abril. Enviados 2016 fue organizado por Mauricio Chenlo, ministro denominacional para el testimonio integral y la plantación de iglesias de la Iglesia Menonita de EE. UU., y financiado y apoyado por la Iglesia Menonita de EE. UU. y la Red Menonita de Misión con el respaldo de la Fundación Schowalter.

Más de 100 participantes viajaron a Nueva Orleans para unirse a la congregación anfitriona, la Iglesia Amor Viviente, cuyos miembros dirigieron el culto tanto en inglés como en español y ofrecieron generosamente su tiempo para proveer y servir las comidas durante el evento.

Las personas reunidas representaban diversos contextos socioeconómicos y comunidades urbanas y rurales de todo el país.

Entre los presentes había afroamericanos, anglos, argentinos, haitianos, hondureños, garífunas, mexicanos, chicanos, nepalíes y puertorriqueños. Tres comprensiones teológicas compartidas impregnaron la adoración y los talleres:

  • Dios es un Dios que envía.
  • Las comunidades del reino visibles son la estrategia primaria de Dios para traer sanación y esperanza.
  • La iglesia capacita al pueblo de Dios para la plantación de comunidades del reino.

Muchos expresaron sentirse alentados y entusiasmados por el trabajo que se está llevando a cabo en toda la Iglesia Menonita de EE. UU.

Duane Maust, presidente de la comisión de liderazgo de la Conferencia Menonita Gulf States, se sintió revitalizado por la energía de la cumbre. “[De esto] se trata realmente la iglesia”, dijo.

“Están pasando cosas emocionantes en la Iglesia Menonita”, dijo Maust. “Creo que la iglesia debería sentirse tremendamente animada”.

Dios es un Dios que envía

SentGraphicEn el culto de apertura de la primera noche, el pastor Karl Bernhard, de la Iglesia Amor Viviente, declaró a los presentes que “éste es el momento de despertar”. Enfatizó con la evidencia de su propia vida que “una vez que hemos visto a Jesús, no podemos quedarnos quietos ni seguir siendo los mismos”. En los últimos años, esta iglesia plantada en Metairie, Luisiana, se convirtió en una congregación próspera y ya está plantando otra iglesia cerca de Slidell.

Bernhard les recordó apasionadamente a los reunidos que la obra para el reino es urgente e importante.

La mañana del viernes, el obispo L. W. Francisco III, de la Iglesia Comunitaria de Calvary (C3) en Hampton, Virginia, continuó apoyándose en la comprensión de que “Dios es un Dios que envía”. Aseguró a los oyentes de que “nadie puede hacer lo que tú haces como tú lo haces”.

En sus palabras, se apoyó en el cimiento puesto por Bernhard sobre la urgencia a la inspiración. Reconoció que la plantación de iglesias y la obra para el reino puede ser un trabajo solitario y difícil pero que cada individuo recibe el llamado a su contexto único para aprovechar sus dones también únicos. Bajo el liderazgo del obispo Francisco, una pequeña iglesia plantada se convirtió en una congregación de más de 1000 personas que ahora está plantando cuatro iglesias nuevas en la zona y más allá de la misma.

Gisselle Guity, del Grupo Familia de Apoyo Anabautista en West Palm Beach, Florida, compartió su experiencia con mujeres y niños en riesgo como trabajadora social. A través de estos vínculos ha logrado crear, junto a otros creyentes, una comunidad de fe para el apoyo mutuo, la seguridad y la sanación.

Robert Russo, de Roots Fellowship en Weaverville, Carolina del Norte, describió el trabajo que realiza cerca de Asheville. En este lugar se experimentó mucha violencia durante la guerra civil, por parte de los cristianos en contra de americanos nativos y en conflictos entre familias. Este hecho impacta el modo en que las personas ven a la iglesia hoy en día. Russo y su esposa trabajan para crear una comunidad que viva el evangelio de manera holística para contrarrestar la hipocresía histórica.

El pastor Hilaire Louis Jean de la Iglesia de Dios Prince of Peace en Miami, Florida, respondió: “Tenemos que continuar la misión de Cristo Jesús con la plantación de iglesias. Quiero que la gente sepa que la cosecha es abundante, pero tenemos pocos obreros dispuestos a venir y contribuir sus dones y continuar la misión”.

Las comunidades del reino visibles son la estrategia primaria de Dios para traer sanación y esperanza

Después de un resumen histórico de la plantación de iglesias menonitas ofrecido por James R. Krabill, director de ministerios globales de la Red Menonita de Misión, varios participantes brindaron talleres.

Los encargados de los talleres expusieron diversos temas, como los experimentos en plantación pluricultural de iglesias, el discipulado relacional intencional y la presentación del testimonio de Jesús desde la iglesia de paz con los “ningunos.” Los “ningunos” son aquellos que se autoidentifican por no seguir ninguna religión.

Los eventos del día concluyeron con un ejercicio de celebración guiado por Sarah Jackson, de Aurora, Colorado. Al finalizar la noche, todos los participantes llevaban bonetes de cumpleaños y compartían unos con otros sus experiencias de “victorias” en sus vidas y ministerios.

La iglesia capacita al pueblo de Dios para la plantación de comunidades del reino

El sábado por la mañana, Sara Wenger Shenk, presidente del Seminario Bíblico Anabautista Menonita de Elkhart, Indiana, abordó la pregunta: “¿Importa la identidad teológica en la plantación de iglesias?”. Ofreció una metáfora de la edificación de una casa para la construcción de la teología en las nuevas comunidades de creyentes, insistiendo en que, si el cimiento es Jesús, puede haber lugar suficiente para todos.

Afirmó el trabajo de los presentes con la declaración de que están literalmente viviendo la iglesia y dijo: “Lo que hacemos es imaginar la presencia de Dios e ir hasta el margen vulnerable”.

La última sesión exploró los pasos siguientes para el desarrollo de una red nacional de plantación de iglesias. Se compartieron y evaluaron numerosas ideas para cultivar y fortalecer los vínculos entre los plantadores de iglesias y los capacitadores en toda la iglesia. La plantación de iglesias en la Iglesia Menonita de EE. UU. es una asociación entre los plantadores de iglesias y las conferencias regionales, con el sostén de la Red Menonita de Misión y el personal de la denominación. El grupo expresó su fuerte apoyo para realizar futuros encuentros de plantadores de iglesias de todo el país con el fin de recibir aliento, recursos y colaboración.

###

Traducción: Cristina Horst de Robert, Zulma Prieto

Imagen disponible:

Olak Sunuwar, de Chicago, Illinois (segundo de la izquierda), y Matthew P., de Pittsburgh, Pensilvania (segundo de la derecha), responden a lo que compartió la presidente de AMBS, Sara Wenger Shenk, en un panel de debate guiado por David Boshart, ministro de la Conferencia de Central Plains. (Foto de Ken Gingerich, de la Iglesia Menonita de EE. UU.)