El CLC lidia con el rol de los ancianos durante la primera reunión del bienio

Femi Fatunmbi, moderador de la Conferencia Menonita Pacific Southwest, y Cal Zehr, moderador de la Conferencia Menonita Illinois, de visita durante un receso en la reunión del Concilio de Líderes Constituyentes llevada a cabo en Archbold, Ohio del 19 al 21 de octubre. (Foto de Hannah Heinzekehr.)
Femi Fatunmbi, moderador de la Conferencia Menonita Pacific Southwest, y Cal Zehr, moderador de la Conferencia Menonita Illinois, de visita durante un receso en la reunión del Concilio de Líderes Constituyentes llevada a cabo en Archbold, Ohio del 19 al 21 de octubre. (Foto de Hannah Heinzekehr.)

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Por Janie Beck Kreider

(Iglesia Menonita de EE. UU.) — Del 19 al 21 de octubre, el Concilio de Líderes Constituyentes (CLC) de la Iglesia Menonita de EE. UU. se reunió en la posada Sauder Heritage Inn de Archbold, Ohio, para su encuentro bianual. La agenda incluía explorar el rol de ancianos del CLC y una oportunidad de oír a tres conferencias regionales, las cuales atraviesan distintas etapas del proceso de separación de la denominación.

El rol de los ancianos

La Resolución sobre el estado de los Lineamientos de Membresía hace un llamamiento a los miembros del CLC “para que tomen seriamente su rol de ‘ancianos’ de la denominación, ‘discerniendo y aconsejando a la junta ejecutiva, la asamblea de delegados y la Iglesia Menonita de EE. UU. en asuntos de fe y vida que confronten a cada uno de ellos’”.

Con el fin de ayudar a sentar las bases para la discusión, Robert J. (Jack) Suderman, exsecretario general de la Iglesia Menonita de Canadá, hizo una presentación sobre los fundamentos bíblicos y teológicos del rol de los ancianos en la iglesia.

“En el texto, la palabra ‘anciano’ tiene autoridad, no en el sentido de imponer o tratar a la gente con prepotencia, sino a través de la humildad, el discernimiento, los dones, la sabiduría, la experiencia y la edad”, explicó Suderman. “Es una función de pastorado, así como de supervisión, o podríamos decir que es ‘ver el panorama general’”.

Ponerles nombre a los miedos

Shelley Buller, asistente ejecutivo del personal de la junta ejecutiva de la Iglesia Menonita de EE. UU., y Paula Killough, ejecutiva superior para el Avance del personal de la Red Menonita de Misión, de visita durante un receso en la reunión del Concilio de Líderes Constituyentes llevada a cabo en Archbold, Ohio del 19 al 21 de octubre. (Foto de Hannah Heinzekehr.)
Shelley Buller, asistente ejecutivo del personal de la junta ejecutiva de la Iglesia Menonita de EE. UU., y Paula Killough, ejecutiva superior para el Avance del personal de la Red Menonita de Misión, de visita durante un receso en la reunión del Concilio de Líderes Constituyentes llevada a cabo en Archbold, Ohio del 19 al 21 de octubre. (Foto de Hannah Heinzekehr.)

A lo largo de las reuniones, se les dio espacio a los miembros del CLC para que identificaran sus miedos respecto a aceptar el rol de líderes denominacionales.

“Este es un comité asesor, no un órgano de toma de decisiones”, dijo George O’Reilly, líder de conferencia de transición para la Conferencia Ohio de la Iglesia Menonita de EE. UU. “Nuestro único poder es el poder de nuestra influencia y pienso que eso es lo que se nos está pidiendo”.

Algunos cuestionaron si asumir este rol era lo que el cuerpo de delegados les estaba pidiendo y expresaron su malestar con la posibilidad de que asuman demasiada autoridad.

“¿Realmente representamos a la iglesia?”, preguntó Marlene Bogard, directora ejecutiva de Mujeres Menonitas de EE. UU. “¿Quiénes nos están pidiendo que seamos ancianos y ancianas?”.

“Si bien no ser responsables de los resultados de las decisiones hace que permanecer abiertos y ofrecer consejo sea más fácil, sin dudas somos responsables de los resultados de nuestra influencia”, comentó Jack Swaim, un miembro de la junta de la Conferencia Menonita Pacific Northwest.

“Desde mi perspectiva como alguien que está fuera, el rol bíblico del anciano es descriptivo de lo que han estado haciendo [como CLC] durante los últimos 15 años”, reflexionó Suderman. “El rol de ancianos del CLC es una joya en su sistema. En la Iglesia Menonita de Canadá envidiamos esta parte de su forma de gobierno”.

Reclamar su identidad

Al implicarse con este rol redefinido, el CLC pasó la mayor parte del tiempo discutiendo la función de los ancianos de la denominación en relación con cinco temas: (1) sus implicaciones en el trabajo de discernimiento del CLC en representación de la iglesia, (2) su influencia en el trabajo en las conferencias regionales, (3) su rol al trabajar con los conflictos entre las conferencias, (4) cómo abrir espacios para alentar el diálogo y el discernimiento con los miembros LGBTQ (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales y queer) de la iglesia y (5) cómo responder cuando conferencias y congregaciones cuestionan su voluntad de ser parte de la Iglesia Menonita de EE. UU.

En la última mañana de las reuniones, se combinaron las respuestas de cada mesa de trabajo con cada una de estas preguntas generando resúmenes cortos que destacaban hilos y temas en común en los comentarios.

Al responder a las conferencias y congregaciones que consideran la posibilidad de irse de la Iglesia Menonita de EE. UU., el resumen de las respuestas afirmaba: “Recurriremos a nuestras relaciones comprometidas para caminar unos con otros en oración, escuchando para comprender y clarificar asuntos claves, atendiendo las penas y las alegrías de todos, identificando nuestras esperanzas compartidas y, cuando sea necesario, dejar en libertad y bendecir, siempre abiertos a nuevas posibilidades”.

Entre las ideas sobre como abrir espacios para alentar el diálogo y el discernimiento con miembros LGBTQ, se mencionó designar un grupo de trabajo compuesto por miembros del CLC y representantes de la comunidad LGBTQ, montar oportunidades estructuradas para escuchar y aprender de los miembros de la comunidad LGBTQ acerca de su experiencia en la vida de la iglesia, alentar a las conferencias regionales y los grupos constituyentes a incluir la diversidad de género y de orientación en la designación de representantes del CLC y promover recursos educativos y facilitadores para guiar la escucha y el aprendizaje en conferencias regionales y congregaciones.

Teniendo en consideración los resúmenes de las discusiones sobre cada uno de estos cinco temas, el director ejecutivo Ervin Stutzman revisará una declaración descriptiva del rol del CLC como ancianos denominacionales para su revisión por parte del CLC en marzo del 2016.

También se invitó a los miembros del CLC a brindar consejo a la junta ejecutiva respecto de una petición que esta recibió en julio, una solicitud para que el Concilio Menonita de los Hermanos (BMC, Brethren Mennonite Council) para los Intereses de LGBT fuera invitado a desempeñarse como nuevo grupo constituyente de la Iglesia Menonita de EE. UU., con representación en el CLC. Los miembros de la junta ejecutiva discutirán el consejo que el CLC escribió respecto de esta petición en su reunión de febrero del 2016.

Experimentando penas y pérdidas

Con gran conmoción y dolor, los miembros del CLC recibieron en la segunda mañana de su encuentro la noticia de la muerte de Hal Shrader el 19 de octubre. Hal era pastor de la Iglesia Menonita Trinity de Glendale, Arizona.

El mismo día, tres conferencias regionales (Franklin, Lancaster y North Central) presentaron informes sobre sus procesos de salida de la Iglesia Menonita de EE. UU.

Conferencia Menonita Franklin

Allen Lehman, de la Conferencia Menonita Franklin, fue el primero en hablar.

“Nuestro proceso fue el resultado de una controversia que ha existido durante tres décadas”, dijo Lehman. “Nos ha fragmentado y ha absorbido todos nuestros recursos. Es improbable que el diálogo continuo la resuelva, y la Iglesia Menonita de EE. UU. carece de una forma de gobierno capaz de enfrentar el asunto. A menos que nos retiremos, una cantidad de congregaciones se retirarán de Franklin.

“Esta separación nos permitirá enfocarnos en el trabajo del reino”, añadió.

Conferencia Menonita Lancaster

Keith Weaver, moderador de la Conferencia Menonita Lancaster (LMC, por sus siglas en inglés), habló con pesar acerca de las numerosas pérdidas de la conferencia en los últimos 15 años.

“Como moderador, soy consciente de que soy responsable de atender a este grupo de congregaciones, y al ejercer el liderazgo, lo ejercemos para la totalidad”, dijo. “¿Cuántas congregaciones deberíamos estar dispuestos a perder? Ya hemos perdido a 70. ¿Deberíamos estar dispuestos a perder otras 100?”.

Dos mujeres, ambas pastoras en la Conferencia Menonita Lancaster, hablaron del dolor por no tener voz en la decisión de abandonar la Iglesia Menonita de EE. UU. En la estructura actual de la LMC, solo los obispos tienen el poder de votar sobre estos asuntos, y solo a los hombres se les permite desempeñarse como obispos.

“No me gustan las batallas, obviamente”, dijo Dawn Winey, pastora adjunta de la Iglesia Menonita de Mount Joy (Pensilvania). “A la vez, me parece bien si nuestra conferencia necesita batallar con lo que les sucede a aquellos que ya no serían acogidos si se aprueba esta propuesta”.

“Ayúdennos” fue la súplica de Karen Sensenig, pastora de la Iglesia Menonita de Habecker, Lancaster. “La voz de la Conferencia de Lancaster se volverá más homogénea, sin la voz de las mujeres y otras personas en la diversidad. ¿Qué hay de aquellos de nosotros que nos preocupamos profundamente por las conexiones más amplias más allá de la conferencia?”.

“La Conferencia de Lancaster está fracturada”, continuó. “La sanación siempre es dolorosa, pero también es esperanzadora. Mantengo la esperanza en que en esta separación habrá una nueva forma de juntarnos que nos invitará a todos a ser parte de la misión de Dios de una forma más completa”.

Conferencia North Central de la Iglesia Menonita

Jesse Swiers, moderador de la Conferencia North Central, fue el último en hablar. Swiers explicó el proceso de consensos por el cual su conferencia eligió abrirse de la Iglesia Menonita de EE. UU. También expresó la lucha de la separación de un cuerpo de gente a la que él ama y de las personas que han sido sus mentores espirituales.

“La recomendación de irse es lo único que nos habría mantenido unidos. Si nos hubiésemos quedamos, cuatro o cinco congregaciones se habrían ido”, explicó. “Luego de la decisión, sentí una libertad que en realidad no puedo expresar, aunque mi corazón se estaba partiendo”.

Este momento de compartir terminó con una letanía de bendición y oración por las conferencias de Franklin, North Central y Lancaster.

Alentar la diversidad

Entre las reflexiones del informe del Comité de Escucha había una preocupación por que esta reunión del CLC haya tenido menos diversidad racial/étnica que en el pasado. Más adelante, mientras compartía las reflexiones finales del grupo, Shannon Dycus, copastora de la Primera Iglesia Menonita de Indianápolis y representante del CLC de la Conferencia Menonita Indiana-Michigan, dijo que sintió “intranquilidad” ante lo que Karen Sensenig compartió con dolor y ante la realidad de que “la mesa no está abierta a las voces LGBTQ”.

Gozo en medio de los desafíos

“La expansión de su rol podría parecerles algo aterrador”, comentó Stutzman en sus observaciones finales. “Es difícil estar sujeto a las críticas que llegan al ejercer el liderazgo en tiempos de conflicto”.

Mientras los miembros del CLC eran despedidos y comenzaban a dispersarse, el presidente del CLC y moderador electo David Boshart, de Wellman, Iowa, animó al grupo a recordar su “derecho natural bautismal” en tiempo de desafíos.

“Espero el día en que Dios renovará nuestras relaciones y dará nueva vida”, dijo Boshart. “Este es nuestro derecho natural bautismal. Hemos pasado de la muerte a la vida. Necesitamos atender nuestro gozo y nuestra esperanza”.

La próxima reunión del CLC se llevará a cabo del 7 al 9 de marzo del 2016 en Goshen, Indiana. Para más información sobre el modo en que el CLC se forma y funciona, vea la guía rápida organizacional de la Iglesia Menonita de EE. UU.

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Femi Fatunmbi, moderador de la Conferencia Menonita Pacific Southwest, y Cal Zehr, moderador de la Conferencia Menonita Illinois, de visita durante un receso en la reunión del Concilio de Líderes Constituyentes llevada a cabo en Archbold, Ohio del 19 al 21 de octubre. (Foto de Hannah Heinzekehr.)

Shelley Buller, asistente ejecutivo del personal de la junta ejecutiva de la Iglesia Menonita de EE. UU., y Paula Killough, ejecutiva superior para el Avance del personal de la Red Menonita de Misión, de visita durante un receso en la reunión del Concilio de Líderes Constituyentes llevada a cabo en Archbold, Ohio del 19 al 21 de octubre. (Foto de Hannah Heinzekehr.)