Stutzman se retira de su rol de director ejecutivo

CIUDAD DE KANSAS, Misuri (Iglesia Menonita de EE. UU.) – Ervin Stutzman, director ejecutivo de la Iglesia Menonita de EE. UU., anunció su retiro, el cual se hará eficaz en la primavera del 2018. Ha servido en este rol desde enero del 2010.

Ervin Stutzman
Ervin Stutzman

El anuncio llegó el jueves 30 de marzo, durante las reuniones de la junta ejecutiva de la iglesia, el cuerpo responsable de convocar y contratar al director ejecutivo. En los meses próximos y hasta la convención de la Iglesia Menonita de EE.UU. en Orlando este verano, la junta conformará un comité de búsqueda para encontrar un sucesor para Stutzman y planificar la transición.

“La junta recibe el anuncio de Ervin de su próximo retiro con un profundo aprecio por su fuerte liderazgo ejecutivo y pastoral en la Iglesia Menonita de EE. UU. durante estos últimos ocho años”, dice Patty Shelly, moderadora de la Iglesia Menonita de EE. UU. y presidente de la junta ejecutiva.

“El tiempo que Ervin ejerció como director ejecutivo es parte de su compromiso de vida con el ministerio y servicio en la iglesia”, agrega Shelley. “Agradezco a Dios que, en este momento de la joven historia de nuestra denominación, hemos contado con una persona como Ervin Stutzman para guiar a la Iglesia Menonita de EE. UU. Se trata de una persona que tiene un profundo compromiso con Cristo y amor por la iglesia y que ofreció importantes dones administrativos, pastorales y de comunicación en su trabajo. El estilo de liderazgo firme, constante y sin ansiedad de Ervin ha sido una bendición para la iglesia, particularmente en este tiempo estresante y polarizado de la vida de nuestra denominación”.

Durante su ejercicio como director ejecutivo de la Iglesia Menonita de EE. UU., Stutzman tuvo un rol clave en el desarrollo del Plan con Propósito para guiar el trabajo de la denominación, mientras ayudaba a la iglesia a atravesar un tiempo de profunda polarización y división.

“A pesar de todas nuestras diferencias a lo largo y ancho de la iglesia, es doloroso ver que las personas sigan su propio camino, porque creo que estaríamos mejor juntos”, dice Stutzman.

“Ha sido un tiempo particularmente desafiante para la Iglesia Menonita de EE. UU.”, admite. “Con los efectos de la recesión económica del 2008, la construcción deI nuevo edificio (en Elkhart, Indiana), la controversia acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo, el estancamiento y demás, ha habido muchas cosas para resolver”.

David Boshart, el moderador electo de la Iglesia Menonita de EE. UU., dice que agradece el trabajo de Stutzman. “La Iglesia Menonita de EE. UU. ha sido muy afortunada de recibir la guía del liderazgo sabio y experimentado de Ervin durante este capítulo desafiante de la historia de nuestra iglesia”, dice Boshart. “Ervin ha escuchado profundamente a nuestros constituyentes y ha ofrecido un análisis agudo para asistirnos a todos en el discernimiento de cómo ser testimonios de la sanación y la esperanza de Dios. El liderazgo de Ervin nos fue dado ‘para un momento así’”.

Stutzman ha visto una amplia franja de la iglesia durante su carrera. Estima que ha hablado en aproximadamente 400 iglesias en sus diversos roles y ha visitado a numerosas más. Ha recorrido el país y el mundo.

Stutzman, quien cumplirá 65 años el año próximo, dice que decidió que era momento de retirarse y cambiar el foco más hacia el hogar. Dijo que leyó recientemente el libro Cambios necesarios, que le sirvió de guía en su camino.

“Me volvió a recordar las etapas de la vida”, dice Stutzman. “Todo lo que uno hace llega a un final en un momento u otro. Uno necesita encontrar dónde se encuentran esas etapas y fluir con ello. Cada comienzo necesita un cierre”.

Este pareció ser un momento apropiado para este final en particular, dice, ya que la iglesia está en un “punto de inflexión” con la Cumbre por la Iglesia del Futuro, planificada para la convención en Orlando este verano, la cual crea una nueva visión y dirección para el próximo segmento del camino de la iglesia.

“Tengo un amor profundo por la Iglesia Menonita de EE. UU. y me siento muy entusiasmado por aquello que el proceso de la Cumbre por la Iglesia del Futuro pueda hacer por el futuro de la denominación. Veo que este es un momento de transición importante para la iglesia y ofrezco mis oraciones y apoyo a la próxima generación de líderes de la manera que les parezca más beneficiosa”.

Stutzman comenzó su vida en una comunidad amish de Kalona, Iowa, y creció en Kansas. Junto a su esposa, Bonita, pasó casi cinco años en servicio voluntario en Ohio y luego fue llamado a servir como ministro de media jornada en la Asamblea Menonita Cristiana de Cincinnati cuando tenía 22 años. Después ingresó al servicio a la iglesia más amplia en 1982, cuando fue convocado por Misiones Menonitas del Este (Eastern Mennonite Missions) como director asociado de ministerios en el hogar. Combinó ese trabajo con un cargo de supervisor del distrito para la conferencia de Lancaster, comenzando en 1984, y luego ejerció como moderador de la conferencia de Lancaster durante nueve años. Durante ese tiempo, ejerció además por un período en la junta general de la Iglesia Menonita.

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Ervin Stutzman con Terry Shue en Elkhart, Indiana. Photo by David Fast / Mennonite Mission Network.

Stutzman completó sus estudios doctorales en retórica y comunicación en la Universidad de Temple en 1993. En los últimos años de la década de 1990, fue profesor de ministerios eclesiales y luego decano académico en Eastern Mennonite Seminary de Harrisonburg, Virginia, donde él y Bonita viven actualmente y planean permanecer durante su jubilación. Sirvió como moderador de la Iglesia Menonita de EE. UU. entre 2001 y 2003.

“Pasé muchos años trabajando largas horas para la iglesia”, dice Stutzman. “He estado trabajando a tiempo completo de alguna manera para la iglesia desde 1982, y mis trabajos han implicado viajar bastante. Mi esposa y yo sentimos que queríamos desacelerarnos un poco y hacer más cosas juntos. Mi vida siempre ha estado muy llena, y ansío tener más tiempo para hacer las muchas cosas que disfruto”.

Escribir puede ser parte de la vida posretiro de Stutzman, siendo que ya completó varias novelas, entre ellas la trilogía histórica Return to Northkill (Regreso a Northkill), Tobias of the Amish (Tobías de los amish) y Emma, A Widow Among the Amish (Emma, una viuda entre los amish), junto con la guía de estudio Being God’s People (Ser el pueblo de Dios) y otros títulos. Además, espera disfrutar de sus otros pasatiempos: trabajar con madera y remodelar.

También piensa conservar su compromiso con la Iglesia Menonita Park View de Harrisonburg, que aún es parte importante de su vida y su fe.

“Amo a la iglesia menonita”, dice Stutzman. “No querría pertenecer a ninguna otra”.

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